Construcción de naves industriales

Durante las primeras fases del inicio de una actividad industrial debe tomarse la decisión sobre el lugar de implantación de la misma, es decir, dónde se desarrollará el grueso de la actividad productiva.

Una vez elegido el lugar será el momento de construir el edificio que albergará la instalación. Actualmente, salvo algunas excepciones, la actividad se desarrollará en un polígono industrial en el interior de una nave industrial.

Los polígonos industriales son terrenos especialmente destinados por las administraciones para este tipo de usos y suelen contar con servicios comunes como abastecimiento de energía, agua, comunicaciones…

Las características de la nave industrial deberán adecuarse a las necesidades especiales de la actividad que se vaya a desarrollar en su interior. Sin embargo independientemente de esto podemos clasificar los tipos de naves industriales en función de los materiales usados en su construcción. De este modo podemos hablar de:

  • Naves de estructura metálica: Permiten una construcción rápida y la obtención de grandes espacios iluminados sin pilares de por medio.
  • Naves de hormigón prefabricado: Son de montaje fácil y rápido aunque no permiten conseguir una gran altura.
  • Naves de hormigón “in situ”: Son las más económicas, sin embargo son las que mayor tiempo de ejecución presentan. Suelen tener forma de edificio tradicional con otras subestructuras en su interior.
  • Naves mixtas: Combinan estructuras de acero y hormigón con procesos de pretensado y postensado, ahorrando costes en materiales y permitiendo la realización de geometrías especiales.

 Uno de los básicos: la protección contra incendios

Uno de los requerimientos más importantes que debe cumplir una nave industrial es el de la protección contra incendios. En este aspecto los requisitos se especifican en el CTE (Código Técnico de Edificación) y el RSCIEI (Reglamento de Seguridad contra Incendios en Establecimientos Industriales) redactados por el Ministerio de Industria.

Según las características de cada construcción industrial el RSCIEI las clasifica en cinco tipos (A, B, C, D, E) que hacen referencia a la facilidad de propagación de un incendio respecto a las edificaciones industriales contiguas, siendo el tipo A el de más fácil propagación y el E el más difícil.

De acuerdo con esta clasificación la normativa será más o menos exigente. Resulta fundamental contar con un buen Plan de Seguridad contra Incendios que contemple, entre otras cosas, algunos elementos generales de protección contra incendios como:

  • Señalización, alumbrado de emergencia, sistema de detección de alarma y comunicaciones…
  • Extintores, BIE, grupo de presión contra incendios, sistema de rociadores, red de columnas hidrantes exteriores, sistemas de columna seca, depósito de abastecimiento de agua…

La construcción de un edificio industrial requiere del manejo de numerosos aspectos y el cumplimiento de diferentes normativas según las características y los usos que se le vayan a dar. Para ajustarse siempre a la normativa y a los más altos estándares de calidad nada mejor que confiar en una empresa como Ingenieros Asesores, de dilatada experiencia tanto en construcción como en prevención. Consúltenos sin compromiso.