Hormigones especiales para aplicaciones particulares (I)

El hormigón es uno de los elementos más comunes usados en construcción a nivel mundial. Su popularidad ha crecido exponencialmente desde su invención, hace más de 150 años, y se ha usado a discreción para proyectos de todo tipo únicamente cambiando ligeramente su composición para conferirle propiedades algo más adecuadas a cada situación.

Sin embargo la innovación en los compuestos de hormigón ha dado lugar a un catálogo tan amplio de hormigones especiales que hoy en día puede elegirse el más adecuado por muy particular que sea el proyecto donde va a aplicarse. En la construcción moderna la capacidad de personalización de los proyectos en la mayor medida posible es un valor diferenciador y una garantía de calidad del resultado final.

Existen multitud de tipos de hormigón en función de sus aplicaciones, propiedades técnicas, estéticas, método constructivo, durabilidad… En esta primera entrega sobre hormigones especiales se desgranan las propiedades de tres mezclas con propiedades muy interesantes.

Hormigón de Alta Resistencia

Se trata de un tipo de hormigón mucho más resistente que los hormigones tradicionales en relación a sus propiedades mecánicas y con una mayor durabilidad frente a las agresiones químicas. Su uso está muy extendido en la fabricación de estructuras de obra civil ya que puede alcanzar resistencias superiores a 70 MPa.

Contiene aditivos como el humo de sílice y cenizas volantes, además de plastificantes que permiten reducir la cantidad de agua de amasado. Esta característica provoca a su vez que la porosidad sea muy reducida, lo que mejora la protección contra patologías como el ataque por sulfatos y la reacción árido-álcali.

Hormigón Ligero

Ya sea empleando áridos de baja densidad, eliminando elementos finos o incorporando burbujas de gas en la masa, se consigue un hormigón cuya principal propiedad es una considerable reducción de peso. No obstante no es su única propiedad ya que si contiene un gran volumen interno de huecos es capaz de aportar aislamiento térmico y acústico.

Obviamente una de las desventajas del compuesto es una pérdida de resistencia mecánica, algo que deberá tenerse en cuenta a la hora de decidir su aplicación. Una de sus utilidades más conocidas, aparte de la de aligerar estructuras, es la de reforzar forjados en rehabilitaciones de edificios.

Hormigón Autocompactante

Como su propio nombre indica, la principal propiedad de este hormigón es que no necesita compactación, es decir, no requiere hacer el vibrado del hormigón recién vertido. Es capaz de fluir por el interior del encofrado de forma natural sin que exista segregación ni bloqueos y consigue compactarse por la acción de su propio peso.

Valorando que deben tenerse ciertas precauciones a la hora de la ejecución, estas propiedades lo hacen interesante para cualquier construcción, aunque uno de sus principales usos es la fabricación de piezas con formas complicadas o su empleo en la construcción de infraestructuras donde las labores de compactación son complicadas.

Salta a la vista que un requerimiento común fundamental para aprovechar al máximo las propiedades de estos hormigones es contar con un proyecto sin errores y una cuidada ejecución de la obra. Ingenieros Asesores es una compañía integrada en ARPHO (Asociación de Reparación Refuerzo y Protección del Hormigón) y especialista en la utilización, conservación y reparación del hormigón.