Monitorización de estructuras

Todas las construcciones están expuestas a distintos factores que terminan provocando una merma en la durabilidad de las mismas. Esos factores pueden ser externos como un accidente, una catástrofe o simplemente el paso del tiempo junto con la acción de las condiciones ambientales.

Sin embargo no sólo los factores externos actúan contra la integridad de una estructura. Un mal diseño, una mala ejecución de la obra o un mantenimiento deficiente son incluso más determinantes en la vida de una construcción. De hecho está demostrado que la mayoría de fallos y patologías que presenta una estructura en sus primeros años de vida se deben a errores del proyecto o a errores en la fase de ejecución.

Incluso puede concretarse más la localización de esos errores de proyecto y ejecución según los materiales utilizados en la fabricación de la estructura. La inmensa mayoría se dan cuando el elemento principal es el hormigón armado y en el desarrollo de la obra se cometen errores y malas prácticas. Queda entonces patente la importancia de contar con una buena dirección de obra así como de instalar una red de sensores que garanticen un control en tiempo real desde el inicio de los trabajos para conseguir una explotación duradera y segura.

La monitorización de una estructura desde el momento de su construcción es una forma, además de las inspecciones visuales, de cumplir el requisito sobre Seguridad Estructural del CTE que consiste en asegurar que la edificación tenga un comportamiento adecuado frente a las acciones e influencias previsibles a las que pueda estar sometido durante su construcción y uso previsto. También significa sumar a la edificación un valor añadido que la convierte en una estructura inteligente al nivel de las últimas técnicas en construcción. Otras ventajas interesantes son:

  • Detección temprana de patologías.
  • Reducción de costes.
  • Automatización del mantenimiento.
  • Aumento de la seguridad.

De la monitorización de estructuras a las estructuras inteligentes

La implementación de sensores que monitoricen las condiciones a las que está sometida una estructura es una puerta abierta a infinidad de posibilidades. Más allá de la conservación y prevención, las construcciones pueden llegar a ser elementos reactivos capaces de adaptarse a las situaciones que puedan presentarse.

Un ejemplo sencillo es el de un puente en el que en función de la carga que se solicite los elementos que forman el pretensado actúen con más o menos fuerza para compensar los esfuerzos.

Un diseño que contemple la construcción de una estructura sin una monitorización adecuada se trata de un proyecto que se queda anticuado frente a las nuevas posibilidades actuales. En Ingenieros Asesores somos expertos en la monitorización de sistemas, especialistas en el estudio de patologías de la construcción y estamos integrados en ARPHO (Asociación de Reparación Refuerzo y Protección del Hormigón). Consúltenos sin compromiso.