Monitorización de salubridad en edificios públicos

Cuando un edificio tiene que pasar un examen de su situación se valora básicamente su estado en tres campos diferentes: Seguridad, Salubridad y Ornato. Es el caso de una evaluación como la ITE (Inspección Técnica de Edificios), una revisión periódica y obligatoria que se realiza en función de la antigüedad del edificio y la dimensión de la población donde se ubica, aunque el grado de exigencia de la normativa puede variar entre las distintas administraciones locales.

Cuando la construcción se destina a albergar un organismo público la norma puede resultar algo más exigente de lo normal debido a la función ejemplarizante que deben tener este tipo de edificaciones.

Debido al tipo de trabajo que se realiza en estos lugares y al flujo de personas que suele soportar resulta interesante implementar una solución que monitorice las variables básicas en materia de salubridad.

Las humedades, principal enemigo de la salubridad

A la hora de diseñar un proyecto de monitorización es fundamental conocer las variables que influyen en los campos que queremos controlar y mejorar. Actualmente existen todo tipo de sensores capaces de medir cualquier variable en tiempo real, con lo que es posible monitorizar todos los factores que afectan a la salubridad de un inmueble para mantener controladas las condiciones ideales de habitabilidad y detectar de manera instantánea cualquier anomalía.

Puede tomarse como punto de referencia el Documento Básico del Código Técnico de Edificación donde figuran las exigencias básicas en materia de Salubridad para empezar a definir los campos a controlar:

  • Protección frente a la humedad. Se trata de limitar el riesgo previsible de presencia de agua o humedad en el interior del edificio y en sus cerramientos y además disponer de medios de evacuación de las mismas antes de que produzcan efectos indeseables.
  • Calidad aire interior. El edificio debe contar con medios para que sus recintos se puedan ventilar adecuadamente, eliminando contaminantes habituales. Para ello debe garantizarse un caudal de ventilación suficiente con aire del exterior y que evacue el aire viciado correctamente.
  • Recogida y evacuación residuos. Deben existir espacios y medios para extraer y separar los residuos ordinarios generados y facilitar la labor del sistema público de recogida de basuras.
  • Suministro de agua. El suministro de agua apta para el consumo debe realizarse aportando caudales suficientes y sin alteración de las propiedades de aptitud para el consumo, además de impedir retornos que puedan causar una contaminación. También deben aplicarse medidas que favorezcan el ahorro y el consumo sostenible.
  • Evacuación de aguas. Todas las aguas residuales deben extraerse del inmueble de forma adecuada.

De todas estas exigencias puede extraerse la conclusión de que las variables más interesantes a monitorizar para mantener unos estándares de salubridad y confort aceptables son la humedad, la temperatura y los niveles de CO2. También sería posible, si fuera necesario, implementar un sistema de monitorización de calidad del agua. Y sería recomendable otro para monitorizar el gasto energético que permita tomar medidas en el sentido de una mayor eficiencia energética.

Ingenieros Asesores es una empresa con amplia experiencia en los campos descritos con numerosos casos de éxito implementando medidas de control, de ahorro y eficiencia energética. Consúltenos sin compromiso y estaremos encantados de ayudarle.

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