Las patologías estructurales hacen referencia a los daños, deterioros o fallos que afectan a elementos estructurales fundamentales como cimentaciones, columnas, vigas, muros de carga, forjados, losas… y que ponen en riesgo la estabilidad, resistencia y seguridad de la estructura.
Con el fin de identificar y tener controladas estas patologías y evitar así fallos catastróficos, es importante que técnicos especializados realicen inspecciones periódicas cuyos resultados se plasmen en los informes patológicos constructivos.
Un informe técnico de patología estructural, también conocido como informe de patologías constructivas, es un documento detallado que evalúa y diagnostica los daños, defectos o fallos en los elementos constructivos estructurales de una edificación.
En él se identifican las patologías existentes, como grietas, deformaciones o humedades -entre otros- que pueden comprometer la estabilidad y seguridad estructural.
Este informe tiene como principal objetivo analizar el estado actual de la estructura afectada, identificando las patologías presentes y determinando su origen.
El primer paso, y fundamental a la hora de realizar los informes patológicos constructivos, es realizar una inspección visual exhaustiva de todos los elementos de la estructura en la que un técnico especialista documentará todos los signos visibles de deterioro o daño, como grietas, fisuras, deformaciones, humedades, corrosión, desprendimientos de revestimientos, etc.
Para ello puede servirse de herramientas como cámaras fotográficas de alta resolución, drones que permiten el acceso a partes difíciles o inaccesibles en condiciones normales, niveles y plomadas para comprobar la verticalidad de las columnas y muros o medidores de fisuras para evaluar la gravedad y evolución de las grietas.
En algunas ocasiones es necesario extraer muestras de materiales y realizar ensayos destructivos o no destructivos con el fin de evaluar correctamente el estado y comportamiento de los materiales.
Todo ello llevará a identificar y determinar las causas de las patologías, que pueden estar relacionadas con efectos de diseño, errores en la construcción, falta de mantenimiento o impactos ambientales (entre otros factores).
También es fundamental analizar toda la documentación previa relacionada con la estructura, como los planos originales, informes de inspecciones previas, registros de mantenimiento y cualquier documento relevante que permita entender los resultados obtenidos del estado actual.
En el caso de no contar con información de partida, realizar un levantamiento topográfico mediante escáner Lidar 3D ayuda a obtener un modelo tridimensional exacto de la estructura o edificación, capturando cada detalle con gran precisión y permitiendo identificar de manera certera cualquier deformación, irregularidad o desviación en los elementos estructurales que incluso podrían no ser evidentes a simple vista.

A partir de este modelo 3D es posible generar planos y secciones precisas de la estructura y dejar todo debidamente documentado para un futuro.
Una vez inspeccionada la estructura y evaluadas las causas de las patologías, el técnico especialista elaborará un dictamen en el que además de exponer las patologías o circunstancias observadas, incluirá una serie de recomendaciones para la reparación o refuerzo de la estructura, así como medidas preventivas alineadas con el Plan de Mantenimiento Estructural para evitar futuros problemas y una valoración estimativa de éstas.
Este tipo de informes son especialmente útiles en situaciones como:
Las patologías estructurales pueden tener múltiples causas y manifestarse de formas complejas. En Ingenieros Asesores, como empresa especializada que somos, contamos con el conocimiento técnico y la experiencia necesaria para realizar un diagnóstico preciso y confiable fundamental para evitar intervenciones innecesarias o incorrectas.
Los informes de patología estructural que elaboramos incluyen documentación exhaustiva, clara y profesional con datos recogidos por profesionales de gran pericia y las últimas tecnologías disponibles.