La carbonatación es una reacción frecuente que afecta a las estructuras de hormigón de forma habitual y que influye directamente sobre la durabilidad del mismo.
Por este motivo es importante evitar que se convierta en una patología que comprometa la estructura; de ahí la importancia de medir y controlar el grado de carbonatación mediante ensayos específicos.
En Ingenieros Asesores, como especialistas en la realización de ensayos y pruebas de materiales, vamos a explicar en este artículo en qué consiste el procedimiento y qué beneficios aporta a la hora de alargar la vida útil del hormigón.
Tal y como comentamos en “Carbonatación del hormigón, un ataque a su durabilidad”, la carbonatación en el hormigón es una reacción química en la que el dióxido de carbono (CO2) que está presente en la atmósfera atraviesa los poros del hormigón y reacciona con los hidróxidos de calcio (Ca(OH)2), sodio o potasio disueltos en la pasta de cemento.
Como estos hidróxidos son los responsables del alto pH del hormigón, la reacción de carbonatación provoca una pérdida de la alcalinidad (por reducción del pH) que hace que se pierda la protección pasiva del acero y se favorezca la corrosión de las barras metálicas embebidas en la estructura.
Medir el grado de carbonatación es de vital importancia para evitar daños en las estructuras de hormigón armado puesto que la pérdida de alcalinidad es el primer paso hacia la corrosión del acero en estas construcciones.
Esto es especialmente importante en aquellas estructuras que se encuentren en entornos con alto grado de humedad y oxígeno, pues acelera el proceso de oxidación.
Como consecuencia de la carbonatación se pueden producir fisuras y grietas, desprendimientos de material e incluso pérdida de sección y resistencia, disminuyendo drásticamente la capacidad portante de la estructura y comprometiendo su estabilidad.
Por lo tanto es evidente que una detección temprana del grado de carbonatación permite tomar medidas correctivas antes de que el daño sea irreversible y costoso.
En Ingenieros Asesores estamos habituados a realizar pruebas para medir el grado de carbonatación del hormigón. Es un proceso sencillo, pero requiere metodología y precisión para obtener resultados confiables.
Los pasos a seguir son los siguientes:
Preparamos el equipo necesario para la evaluación de la muestra del hormigón. Éste consta de:
A continuación, elegimos una zona representativa de la estructura de hormigón, asegurándonos de que la superficie esté limpia y libre de polvo, pintura o recubrimientos.

Prepararemos el área a evaluar usando un martillo y un cincel -o un taladro- para exponer el hormigón fresco. Es importante cepillar bien la superficie para que no queden restos de polvo.

Una vez tenemos lista la superficie, rociamos el hormigón con la solución de fenolftaleína al 1% que habíamos preparado y esperamos unos segundos a que ocurra la reacción química.
Al entrar en contacto con el hormigón, la fenolftaleína cambiará de color según el pH del mismo. Los indicadores de color serán:

Usando una regla o calibre medimos la armadura vista y la profundidad desde la superficie hasta la zona donde el hormigón cambia de color (hormigón no carbonatado).

Realizamos varias mediciones en diferentes puntos de la estructura para obtener un valor representativo y calculamos el promedio de las profundidades medidas.

Una profundidad de carbonatación mayor indica un mayor avance del proceso, lo que puede comprometer la durabilidad del hormigón.
En este punto es importante comparar los resultados con los valores límite establecidos en el Código Estructural.

Para finalizar, realizamos un informe detallado registrando la ubicación de las mediciones, las condiciones ambientales (temperatura, humedad…) y los valores obtenidos.
En Ingenieros Asesores somos especialistas en realizar informes de patologías como esta.
Si lo prefieres, aquí te dejamos un vídeo en el que puedes ver el proceso de la prueba de carbonatación:
Más allá de la definición y el procedimiento, queremos aprovechar y responder a las inquietudes más habituales:
Si quieres saber más acerca de las patologías del hormigón te recomendamos leer nuestro artículo “Patologías del hormigón: qué son, tipos y cómo prevenirlas a tiempo”.

En Ingenieros Asesores tenemos una amplia experiencia en el ámbito de inspección y control, por lo que si necesitas una evaluación profesional para tus estructuras de hormigón, no dudes en contactarnos.