La construcción de naves industriales es un proceso complejo que implica una planificación minuciosa y la colaboración de varios expertos en ingeniería, arquitectura y construcción. Desde la fase inicial del proyecto, es esencial contar con un equipo especializado que asegure que la estructura final cumpla con los requisitos funcionales, normativos y de seguridad.
Las características de la nave industrial deberán adecuarse a las necesidades especiales de la actividad que se vaya a desarrollar en su interior.
Sin embargo, independientemente de esto podemos clasificar los tipos de naves industriales en función de los materiales usados en su construcción. De este modo podemos hablar de:
Uno de los aspectos más críticos en la construcción de naves industriales es el cálculo estructural. Este estudio se realiza para asegurar que la nave pueda soportar las cargas previstas, como equipos, mercancías o la maquinaria que se instalará, así como las cargas derivadas del viento, nieve o sismos, dependiendo de la ubicación geográfica.
Un cálculo estructural mal realizado puede dar lugar a deformaciones, daños prematuros e incluso colapsos, lo que puede tener graves consecuencias tanto económicas como de seguridad.
El cálculo estructural inicial también es fundamental para optimizar el uso de materiales. Un buen diseño no solo debe cumplir con las normativas de seguridad y funcionalidad, sino que también debe ser eficiente en términos de coste, asegurando que no se derrochen recursos innecesarios. Esto es particularmente importante en un sector donde los márgenes de beneficio son ajustados y los tiempos de entrega deben ser rápidos.
El cálculo estructural en naves industriales debe realizarse considerando una serie de elementos y factores que garantizan la estabilidad, seguridad y funcionalidad de la estructura. Algunos de los principales elementos sobre los que se realiza este cálculo son:
Cimentación
La cimentación es la base sobre la que se apoya toda la estructura de la nave industrial. El cálculo estructural debe evaluar el tipo de suelo en el que se construirá la nave, ya que este influirá en la capacidad de soportar las cargas. El diseño de la cimentación tiene que asegurar que las cargas que recibe del resto de la estructura se distribuyan uniformemente para evitar asentamientos diferenciales o fallos estructurales.
Entre los tipos de cimentación a calcular se encuentran: cimentación superficial, zapatas aisladas o corridas, losas de cimentación, o cimentaciones profundas (pilotes), dependiendo de la naturaleza del suelo y las cargas que debe soportar.
Pórticos y vigas
Los pórticos son la estructura principal que conforma el esqueleto de la nave. Están compuestos por vigas y pilares que soportan las cargas verticales (peso de la estructura y cargas permanentes) y horizontales (como el viento o los movimientos sísmicos).
Cubierta
La cubierta o techo es otro componente fundamental de la nave industrial. Debe calcularse para soportar cargas permanentes (peso propio, de materiales y equipos instalados), cargas variables (personas o maquinaria temporal) y cargas climáticas como nieve, viento o lluvia.
Fachadas y cerramientos
Las paredes o cerramientos perimetrales de una nave industrial no solo cumplen una función estética, sino que también contribuyen a la estabilidad estructural y deben estar diseñados para resistir las cargas horizontales, como las del viento.
Dependiendo de la altura y del tipo de material utilizado, es necesario calcular refuerzos o anclajes adicionales para mejorar la resistencia estructural y la integridad de la nave.

Puentes grúa y otros elementos de carga dinámica
Muchas naves industriales cuentan con puentes grúa u otros sistemas de elevación y transporte de carga dentro de la nave. Estos elementos imponen cargas dinámicas adicionales que deben considerarse en el cálculo estructural.
Es importante calcular la resistencia de los puntos de anclaje de los puentes grúa y su interacción con la estructura general de la nave. Además, el uso de maquinaria pesada dentro de la nave genera vibraciones que pueden afectar la estabilidad estructural a largo plazo, por lo que se deben prever refuerzos en la estructura para mitigar estos efectos.
Sobrecargas de uso y equipos instalados
El uso previsto de la nave también debe ser considerado en el cálculo estructural. Esto incluye la maquinaria, almacenaje y otros equipos que estarán dentro de la nave, los cuales generan sobrecargas que la estructura debe soportar.
Si la nave está diseñada para almacenar mercancías en altura, es necesario prever cargas adicionales sobre el suelo y las estructuras laterales.
Desde Ingenieros Asesores podemos proporcionar una serie de servicios especializados en la construcción de naves industriales gracias a nuestra experiencia técnica y conocimiento de normativas y soluciones avanzadas, algo fundamental para asegurar el éxito del proyecto.
Entre nuestros servicios más importantes destaca el cálculo estructural, un estudio que asegura que la nave industrial está perfectamente diseñada para soportar todas las cargas a las que estará sometida la estructura a lo largo de su vida útil.