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Proyecto de Refuerzo Estructural, ¿cuándo es necesario?

Proyecto de Refuerzo Estructural, ¿cuándo es necesario?

Existen multitud de razones por las que puede ser necesario realizar una intervención correctiva en una estructura: deterioro de los materiales constructivos, necesidad de adaptación a un nuevo uso o simplemente un cambio en la normativa vigente.

Saber detectar a tiempo cuando una construcción necesita un refuerzo estructural y cómo llevar a cabo el proyecto de forma segura y eficiente supone un importante ahorro de costes y una solución para evitar daños mayores.

En este artículo te explicamos qué es, cuáles son los objetivos y beneficios de llevarlo a cabo y cómo identificar qué estructuras precisan la intervención por parte de una empresa especializada como Ingenieros Asesores.

¿Qué es exactamente un refuerzo estructural?

Imagina que la estructura de un edificio es su esqueleto. Con el paso del tiempo, este esqueleto puede debilitarse o necesitar soportar más peso del que inicialmente estaba previsto. Devolverle su fortaleza original o adaptarlo a las nuevas demandas será el principal objetivo de este tipo de intervenciones.

Por eso podemos decir que el refuerzo o reparación estructural es el conjunto de técnicas y modificaciones minuciosamente planificadas que se aplican a una edificación o estructura existente para llevarla a los niveles de seguridad requeridos o adaptarla a nuevas exigencias.

Objetivos clave del refuerzo y reparación estructural

Los proyectos de refuerzo estructural no consisten en llevar a cabo una simple reparación: son intervenciones calculadas al detalle por una ingeniería especializada que tienen como finalidad mejorar el comportamiento global de la estructura mediante el aumento de su capacidad de carga, rigidez y/o ductilidad.

Los principales objetivos por los que reforzar una estructura son:

  • Incrementar la resistencia
  • Aumentar la rigidez
  • Mejorar la ductilidad
  • Garantizar la durabilidad

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Incrementar la resistencia

Aumentar la capacidad portante de una estructura suele ser el objetivo más común. En este caso se busca que vigas, pilares, forjados o cimentaciones puedan soportar cargas mayores que aquellas previstas en el diseño original.

Esto puede deberse bien a un cambio de uso (por ejemplo, un edificio que pasa de uso residencial a comercial) o bien porque se añaden nuevas solicitaciones -mayores cargas permanentes- como al incluir más maquinaria pesada en la industria o paneles fotovoltaicos en una cubierta.

Aumentar la rigidez

En otras ocasiones no se trata de una cuestión de resistencia sino de deformabilidad. Un forjado que vibra excesivamente al caminar sobre él o vigas que presentan una flecha visible indican claramente falta de rigidez.

Este refuerzo busca limitar las deformaciones para garantizar el confort y la funcionalidad del espacio.

Mejorar la ductilidad

La ductilidad es la capacidad de un material para sufrir una deformación significativa antes del fallo.

Esto es especialmente útil en entornos con actividad sísmica, donde los refuerzos mejorarán la capacidad de las estructuras, especialmente las antiguas, para deformarse antes de colapsar.

Garantizar la durabilidad

Al reparar un elemento lo que conseguimos es protegerlo contra agentes externos que causan su degradación (agentes químicos, humedad…) restaurándolo para que pueda continuar cumpliendo con sus funciones y alargando así la vida útil de la estructura.

¿Cómo identificar una estructura que necesita reforzarse?

Detectar a tiempo la necesidad de refuerzo de una estructura evitará tanto daños importantes como costes elevados.

Existen determinados “síntomas” o indicadores que nos dan una pista de que en una construcción existe un problema subyacente. Las señales de alerta más comunes incluyen:

  • Fisuras y grietas: aunque no todas las fisuras son peligrosas, aquellas que aparecen en diagonal en un muro, en forma de escalera en un tabique o paralelas a las vigas en los techos, son claros indicativos de que algo no funciona como debería.
  • Deformaciones visibles: vigas o forjados que se curvan, pilares que se inclinan o suelos que se hunden de manera desigual son síntomas inequívocos de sobrecarga o fallo en la cimentación.
  • Vibraciones excesivas: si los suelos o escaleras vibran de forma notable al ser utilizados, pueden indicar una falta de rigidez en los elementos de forjado.
  • Problemas en la carpintería: puertas que rozan o ventanas que no cierran bien pueden ser consecuencia de deformaciones en la estructura que están afectando a los elementos no estructurales.
  • Cambio de uso o ampliación: aunque no se trate de una patología como tal, en aquellos casos en los que la estructura se vaya a modificar para soportar mayores solicitaciones o se vaya a ampliar, es crucial realizar un estudio para determinar si es necesario un refuerzo.

Trabajos en obra de refuerzo y reparación estructural

¿Qué estructuras son más susceptibles de necesitar un refuerzo?

Si bien cualquier estructura puede requerir un refuerzo a lo largo de su vida, algunas de ellas son más propensas debido a sus materiales, antigüedad o diseño.

Este es el caso de los edificios históricos y antiguos, candidatos habituales por culpa de la degradación de los materiales, la presencia de aluminosis en el hormigón armado de mediados del siglo XX o por no cumplir con las normativas más recientes.

Las naves industriales son construcciones que a menudo se someten a cambios de uso, instalación de nueva maquinaria o puentes grúa, lo que implica un aumento de las cargas que obliga a reforzar la estructura.

Otras construcciones que suelen requerir una intervención son los aparcamientos y sótanos, puesto que la presencia constante de humedad en estos espacios acelera la corrosión en las armaduras.

Además, aquellas edificaciones con problemas de asentamiento o que se vean afectadas por obras cercanas con frecuencia requieren refuerzos en su cimentación para garantizar su seguridad.

Refuerzo estructural por obras cercanas

Proyectos de refuerzo estructural: maximiza la seguridad y vida útil de una estructura a menor coste

Un proyecto de refuerzo estructural es una intervención delicada que no admite improvisación. Para garantizar el éxito del proceso es importante llevar a cabo las siguientes etapas:

  1. Inspección y diagnóstico inicial. Se realiza una inspección visual detallada, se recopila toda la documentación existente (planos, memorias) y planifica una serie de ensayos para conocer el estado real de los materiales y el sistema estructural. También se puede emplear un escáner Lidar 3D para obtener el modelo digital con el que capturar el estado de la estructura con precisión milimétrica.
  2. Análisis estructural y diseño de la solución. Gracias al modelo digital en 3D se simular el comportamiento mecánico de la estructura, determinando posibles patologías y evaluando diferentes alternativas de refuerzo y reparación. Con estos datos se valoran diferentes técnicas hasta dar con la solución óptima para el proyecto, entre ellas:
    • Refuerzos con perfiles de acero
    • Recrecidos de hormigón
    • Uso de materiales compuestos como fibra de carbono
    • Pretensado exterior
    • Refuerzo de cimentaciones con micropilotes
  3. Redacción del proyecto de ejecución. Una vez elegida la solución se redacta un proyecto técnico detallado que incluya los planos constructivos del refuerzo, un pliego de condiciones técnicas y un presupuesto detallado.
  4. Coordinación y supervisión de la obra. Es importante contar con una empresa que coordine y supervise los trabajos en obra para que se realicen conforme a lo especificado en el proyecto, resolviendo cualquier imprevisto técnico que pueda surgir.
  5. Monitorización y mantenimiento. El uso de sistemas de monitorización permiten controlar el comportamiento estructural posterior al refuerzo en tiempo real, asegurando su correcto funcionamiento a largo plazo. Aunque opcional, esta etapa es muy recomendable para prevenir futuros problemas, especialmente en estructuras sensibles.

En definitiva, son numerosos los casos en los que una estructura puede requerir un proyecto de refuerzo o reparación estructural.

Estos trabajos deben llevarse a cabo de forma planificada y minuciosa por ingenieros expertos para garantizar el éxito del proyecto, quienes evaluarán en detalle el estado actual de la estructura y aportarán una solución optimizada que reduzca costes y garantice la seguridad.

En Ingenieros Asesores somos una empresa con amplia experiencia en la gestión íntegra de este tipo de proyectos. Si buscas un experto en el sector, no dudes en contactar con nosotros.

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