Inicio > Cómo se lleva a cabo el mantenimiento estructural del patrimonio cultural

Cómo se lleva a cabo el mantenimiento estructural del patrimonio cultural

Cómo se lleva a cabo el mantenimiento estructural del patrimonio cultural

El mantenimiento del Patrimonio Cultural necesita un tratamiento especial, ya que se debe respetar la autenticidad en el sentido material, así como intangible. Pero cuando se trata de obras expuestas al aire libre, es difícil implantar medidas preventivas para controlar las condiciones ambientales que influyen en los procesos de deterioro. Por eso, las actuaciones se basan en el control y en el mantenimiento estructural del patrimonio cultural.

El Documento de Nara

A la hora de tomar decisiones para llevar a cabo un proyecto de conservación estructural del patrimonio cultural, es fundamental identificar primero las características que motivan a esta necesidad de conservación, ya que deben ser conservadas de forma prioritaria. Esto puede ser complejo, pues depende mucho de cada cultura.

Estas ideas se desarrollan en documentos internacionales, como el Documento de Nara sobre Autenticidad (1994) y las recomendaciones del comité ISCARSAH. El Documento de Nara fue bosquejado por los 45 participantes en la Conferencia de Nara en Autenticidad respecto a la convención del Patrimonio Mundial, llevada a cabo en Nara (Japón) del 1 al 6 de noviembre de 1994, en el marco de un congreso internacional auspiciado por Unesco e Icomos.

Según el Documento de Nara, la conservación consiste en «todas las operaciones diseñadas para comprender una propiedad, conocer su historia y significado, asegurar la preservación de su material y, en caso de ser necesario, su restauración y mejoramiento.» Para esto se debe recurrir a fuentes de información que, según este documento, son «todas las fuentes físicas, escritas, orales y figurativas que hacen posible conocer la naturaleza, especificidades, significado e historia del patrimonio cultural».

Mantenimiento estructural del patrimonio cultural

Las recomendaciones de ISCARSAH (International Scientific Committee on the Analysis and Restoration of Structures of Architectural Heritage), fueron establecidas en 1995 y se inspiran en la Carta de Venecia (1964).

Según este documento, cualquier operación de conservación o restauración en el patrimonio arquitectónico debe respetar:

  • Los materiales originales, la morfología y la organización estructural.
  • Las características de la estructura derivadas de su forma original.
  • El concepto original, los materiales y las técnicas de construcción.
  • Las posibles modificaciones y alteraciones históricas posteriores.
  • Las alteraciones o imperfecciones de carácter material o geométrico (como deformaciones) que hayan devenido parte de la historia de la estructura, siempre que no comprometan los requisitos de seguridad.
  • El contexto de la estructura (si se trata de un espacio natural o una trama urbana).

Análisis de patologías estructurales

Cómo llevamos a cabo el análisis de las patologías estructurales en Ingenieros Asesores

La detección precoz de los daños es la única manera de conservar el patrimonio histórico, ya que se deben hacer las menos modificaciones posibles. Igual que con las construcciones industriales o civiles, basamos este análisis en la inspección visual, ensayos destructivos y no destructivos in-situ.

Si no existe una información de partida, como planos, modificaciones y actuaciones posteriores, llevamos a cabo el levantamiento topográfico y el análisis dimensional y de materiales de la estructura.

Después llevamos a cabo el estudio, que consta de dos fases:

  1. Análisis del estado de degradación de la estructura.
  2. Cálculo del grado de seguridad en que se encuentra, para definir sus condiciones de seguridad y durabilidad.

A continuación, explicamos más detalladamente cómo se procede al mantenimiento del patrimonio cultural.

Identificación de los agentes de la alteración

Este será el primer paso para actuar sobre el patrimonio a conservar. Para ello, se llevan a cabo controles periódicos, que se basan en observar y localizar problemas en los siguientes factores que deterioran una construcción:

  • Ambientales: escorrentías, cohesión del soporte, revisión de grietas, revisión de anclajes, revisión de juntas, revisión y localización de focos de corrosión, localización y cuantificación de eflorescencias salinas, revisión de la consolidación y de fugas de agua.
  • Contaminantes: revisión y cuantificación de formación de costras, así como cuantificación de deposición de partículas.
  • Biodeterioro: revisión y localización de nidos, cuantificación de excrementos, revisión crecimiento de plantas, etcétera.
  • Constructivos: estabilidad de materiales, revisión de uniones y anclajes, revisión de grietas y fracturas, revisión de baberos, cornisas, bajantes, sumideros y cubiertas.
  • Antropogénicos: localización y cuantificación de daños (grafittis, manchas, fracturas).

Los datos de estas observaciones se recogen en una tabla que servirá para decidir si es necesario llevar a cabo intervenciones y cuáles deben ser.

Intervenciones asociadas a las alteraciones

Dependiendo de la naturaleza del daño, se clasifican las intervenciones como procede:

  • Ambientales: limpieza de polvo depositado, sellado de grietas, repaso de juntas de mortero, hidrofugación.
  • Contaminantes: limpieza de polvo depositado.
  • Biodeterioro: limpieza y retirada de nidos, reparación de sistemas de alejamiento de aves, aplicación de biocidas.
  • Constructivos: sellado de anclajes, unión de fracturas, reparación de vías de evacuación de aguas, limpieza bajantes.
  • Antropogénicos: limpieza manchas y graffitis, reparación de fracturas.

Se toma nota de todas las intervenciones necesarias y, en base a ellas, se puede elaborar una estimación de las necesidades y plazos, así como un presupuesto que incluya los medios auxiliares, recursos materiales y humanos que serán necesarios.

Todas estas observaciones y actuaciones han de ser archivadas hasta el inicio del programa de conservación preventiva.

Sensores monitorización estructural

Sensores utilizados en la monitorización de la salud estructural

Para comprobar el comportamiento de una estructura en un período de tiempo determinado, en Ingenieros Asesores implementamos sistemas de monitorización a tiempo real basados en tecnología IoT, que se puede complementar con levantamientos escáner 3D para determinar cómo se encontraba la zona de estudio.

Para ello, disponemos de los siguientes sensores:

  • Datalogger: permite la transmisión e interpretación de los datos.
  • Acelerómetro: para medir las vibraciones que podrían dañar la estructura.
  • Inclinómetro: con el fin de medir las posibles inclinaciones en cerramientos y estructuras.
  • Fisurómetro lineal: para determinar los movimientos de juntas o la apertura de las grietas existentes.
  • Medidor de temperatura y humedad: pueden influir en los resultados de los parámetros anteriores, así que es necesario medir la temperatura y la humedad para tomar decisiones.
  • Cámara termográfica: sirve para determinar las temperaturas de las zonas de estudio y detectar posibles fugas y desprendimientos.

Gracias a estas mediciones y análisis precisos, es posible llevar a cabo el mantenimiento estructural del patrimonio cultural de manera respetuosa con las características culturales e históricas de la construcción.

Noticias relacionadas
¿Desea más información sobre nuestros servicios?
Acceda a nuestra sección de contacto para enviarnos cualquier consulta.
Enviar una consulta