Hormigones de alta resistencia

El hormigón es uno de los elementos más usados en la construcción a nivel mundial. Por ello la innovación y desarrollo a la que ha estado sujeto desde su invención hasta el día de hoy ha sido notable, consiguiendo versiones del compuesto que se adapten lo mejor posible a cada proyecto y situación.

Cuando hablamos de hormigones de alta resistencia nos referimos a hormigones con propiedades mecánicas y durabilidad frente a agresiones químicas y patologías superiores a los hormigones tradicionales. Su uso está muy extendido en la fabricación de estructuras de obra civil ya que puede alcanzar resistencias superiores a 70 MPa.

Además del hormigón de alta resistencia, el catálogo de hormigones especiales disponibles es enorme, aunque podemos enumerar los tipos más usados en construcción para dar una idea de las posibilidades existentes:

  • Ligeros, con un peso relativamente bajo frente al resto de hormigones.
  • Autocompactantes, capaces de fluir por los encofrados de forma natural y adaptarse a la forma deseada.
  • Reforzados con fibras, como acero, vidrio, poliméricas que los dotan de propiedades particulares y muy diversas.
  • Proyectados, que pueden aplicarse mediante mangueras o cañones en superficies verticales u horizontales.
  • Drenantes, que permiten la circulación de agua a través de ellos evitando encharcamientos.
  • De uso no estructural, dedicados a usos ornamentales.
  • Antibacterianos, que impiden el desarrollo de microorganismos en su superficie.

No obstante hay que tener en cuenta que al ser hormigones muy particulares con propiedades especiales también cuentan con limitaciones de uso. Por ejemplo, los hormigones ligeros consiguen reducir notablemente el peso frente a los hormigones de alta resistencia, pero a cambio cuentan con una menor resistencia mecánica.

Aplicaciones de los hormigones de alta resistencia

Este tipo de hormigones se componen de cementos y gravas de altas prestaciones mecánicas además de aditivos superfluidificantes y humo de sílice. Una característica de esta mezcla es la baja relación agua cemento con lo que el hormigón resultante es muy compacto.

Esta gran compacidad le otorga una gran fortaleza frente a medios químicamente agresivos y también frente a las patologías que a lo largo de la vida de cualquier hormigón llegarán a aparecer, como por ejemplo la carbonatación.

La aplicación más habitual de estos hormigones es la ejecución de grandes estructuras para edificación u obra civil. Su gran resistencia mecánica permite reducir la sección en elementos como pilares que deban soportar gran peso. Otras aplicaciones son:

  • Estructuras de hormigón armado compuestas por elementos en flexión simple como vigas, forjados, muros de contención…
  • Estructuras de hormigón armado integradas por macizos, zapatas, estribos, bloqueos…
  • Secciones de puentes con grandes luces.
  • Estructuras de hormigón armado sometidas a cargas como pilares o muros de carga.

Actualmente existen infinidad de tipos de hormigón. El proyecto de construcción debe contemplar la estrategia de durabilidad más adecuada para cada situación de manera que permita garantizar un adecuado comportamiento de la estructura durante su vida útil. En Ingenieros Asesores somos expertos en patologías de la construcción y además estamos integrados en ARPHO (Asociación de Reparación Refuerzo y Protección del Hormigón). Por eso somos los más indicados para asesorarle desde la fase de proyecto y garantizar una larga vida a la edificación.

También le puede interesar...