Inspección técnica de estructuras metálicas. Las uniones soldadas

Las estructuras metálicas son un elemento constructivo que podemos encontrar tanto en entornos industriales como en construcciones de obra civil. La clave de su uso tan extendido son las buenas características de resistencia y durabilidad. A su vez el metal más utilizado es el acero, concretamente la mezcla hierro-carbono.

No obstante este tipo de estructuras también están expuestas a varios condicionantes que pueden llevarlas a desencadenar patologías que afecten a su integridad. Existen cinco tipos fundamentales de enfermedades que puede sufrir el metal:

  • Corrosión
  • Fatiga
  • Abrasión
  • Holguras en uniones
  • Impactos y sobrecargas accidentales

Un factor clave en la durabilidad es contar con un programa de inspecciones técnicas periódicas que detecte lo antes posible cualquier problema y así poder tomar medidas correctivas a tiempo de solucionar los problemas con el mínimo coste posible.

Un punto crítico: Las uniones soldadas

A lo largo del siglo XX la técnica de la soldadura vivió su gran evolución, y con ella se perfeccionaron también las técnicas de control y diagnóstico de las mismas para evitar los riesgos que comportan las soldaduras defectuosas.

Las pruebas o ensayos a los que se someten las soldaduras pueden separarse en dos grandes grupos: Los ensayos destructivos (ED) y los ensayos no destructivos (END).

En un ensayo destructivo se somete a una soldadura de prueba o probeta a una serie de test estandarizados que normalmente terminan fracturándola para medir su resistencia límite. Una vez efectuadas las pruebas la probeta no es utilizable para otros usos. Las pruebas más comunes realizadas en los ensayos destructivos son doblez, tracción, impacto, tensión y dureza. También puede realizarse un corte de la sección de la soldadura para inspeccionar de forma microscópica sus características geométricas y estructurales.

Normalmente los ensayos no destructivos no aportan datos tan exactos como los ensayos destructivos. Sin embargo resultan mucho más baratos y no alteran de forma irreversible la soldadura objeto de estudio.

El ensayo no destructivo más utilizado es el ensayo o inspección visual de la unión soldada. Se realiza por parte de un técnico cualificado al 100% del trabajo soldado. El técnico debe controlar el trabajo de soldadura desde la preparación de las herramientas y materiales hasta la finalización del mismo, además de realizar un examen exhaustivo de las uniones soldadas ya ejecutadas ayudándose de dispositivos ópticos y de medición. Es un método muy fiable y también uno de los que menor coste supone.

Si el inspector lo considera necesario también puede ayudarse de otro tipo de END como:

  • Líquidos penetrantes (PT): Se basa en el principio de capilaridad y se emplea para detectar y señalar discontinuidades abiertas a la superficie de materiales sólidos no porosos. El líquido se aloja en las imperfecciones y actúa de marcador.
  • Partículas magnéticas (MT): Esta prueba sirve para detectar imperfecciones sobre o justo debajo de la superficie de materiales ferrosos. Se aplica polvo de hierro sobre la superficie que servirá de marcador de las imperfecciones al aplicar un campo magnético a través del material.
  • Radiografía (RT): Utilizando el mismo principio que se aplica en las pruebas médicas se somete al material a rayos X o Gamma de manera que se produzca una impresión fotográfica que revele una imagen de su estructura interna.
  • Ultrasonidos (UT): Es un método que se basa en el uso de una onda acústica de alta frecuencia que se transmite a través de un medio físico. No es audible para el ser humano y detecta discontinuidades internas y superficiales.

Si aún no cuenta con un programa de inspección y mantenimiento personalizado en Ingenieros Asesores estaremos encantados de ayudarle. No dude en ponerse en contacto con nosotros.

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