¿Qué es una Entidad de Control de Calidad en el mundo de la construcción?

La figura de la Entidad de Control de Calidad (ECC) está reconocida por la Ley de Ordenación de la Edificación como un agente independiente acreditado, capacitado para prestar asistencia técnica que verifique la calidad y las buenas prácticas del proceso constructivo desde el comienzo del proyecto hasta la conclusión de los trabajos.

En la práctica una empresa que se contrate como Entidad de Control de Calidad en una edificación revisará la documentación del proyecto, emitirá informes y realizará controles durante la ejecución de la obra. Los aspectos básicos en los que se pueden centrar los controles son:

  • Supervisión del proyecto. Se revisa el proyecto y publica un informe sobre la conveniencia de las soluciones adoptadas para el desarrollo de la construcción.
  • Control de calidad de los materiales, equipos y sistemas. Se realiza una inspección de que todo está en orden y es adecuado para el trabajo que se va a desarrollar de acuerdo a la normativa vigente.
  • Control de la ejecución de la obra e instalaciones. Durante esta etapa se verifica el cumplimiento del Código Técnico de la Edificación además de otras normativas. Se realiza también un control de la recepción y montaje de equipos y puede prestarse asistencia para las puestas en marcha.
  • Estudio y seguimiento topográfico. Se realiza un control de los terrenos y construcciones adyacentes así como de los afectados por las obras.

Diferencias con el Controller de Obra

La función del Controller de Obra mantiene algunas similitudes con la Entidad de Control de Calidad, aunque también algunas diferencias.

La necesidad de una compañía independiente que ejerciera el asesoramiento como Controller de Obra proliferó durante la crisis económica que comenzó en 2008 en España. En este contexto un inversor que decide hacerse cargo de una obra que se encuentra detenida, normalmente por quiebra del anterior propietario, necesita un asesor que certifique el estado real de los trabajos y lleve una auditoría del reinicio de las obras.

Esto se hizo necesario porque las entidades que tomaban la iniciativa en la reanudación de los trabajos no eran técnicamente empresas del ámbito de la construcción. Por tanto el Controller de Obra podría definirse como un auditor técnico. Son los ojos y oídos del dueño del proyecto en un escenario en el que el propietario se limita a gestionar el aspecto financiero.

Las características de un buen Controller de Obra han de ser la capacidad de organización, la previsión de las posibles dificultades que puedan surgir, la capacidad de resolución de problemas de la manera más eficiente y contar con un buen criterio técnico.

La experiencia es sin duda un valor añadido que complementa y refuerza las características anteriores para llevar a cabo una buena labor de monitorización del trabajo. Por eso confiar en Ingenieros Asesores para desempeñar funciones de supervisión es sin duda una apuesta ganadora.

También le puede interesar...