Mantenimiento y patologías de tejados

Los fenómenos meteorológicos adversos que acompañan principalmente a los meses de invierno suelen ser la principal causa de desperfectos en tejados, techumbres y cubiertas de edificaciones. Estos desperfectos son los desencadenantes de diversas patologías que acelerarán el deterioro y mermarán notablemente la durabilidad de la cubierta y por extensión del resto de la estructura.

Sin embargo la exposición a la intemperie no es la única causa de degradación de un tejado. Otros factores como un proyecto inadecuado o una mala ejecución de la obra, así como no llevar un programa de mantenimiento desembocarán en la necesidad de realizar costosas reparaciones de manera prematura.

Conviene recordar que cuando una cubierta sufre una degradación o lesión ésta suele conllevar una pérdida de estanqueidad que significa filtraciones de agua al interior del edificio y la posterior aparición de humedades. La detección de alguna o todas estas irregularidades son causa de un Informe de Evaluación de Edificios con resultado desfavorable, una razón más a tener en cuenta para mantener cubiertas y cerramientos en el mejor estado posible.

Claves para un mantenimiento correcto

El mantenimiento de un tejado o cubierta debe realizarse como mínimo una vez al año, preferiblemente durante la temporada estival con el fin de garantizar el buen tiempo meteorológico durante la actuación, evaluar el estado de la techumbre después del invierno y tener tiempo para realizar reparaciones antes de una nueva llegada de la temporada invernal.

Salvo condiciones especiales de edificaciones particulares, los puntos generales que debe contemplar un plan de conservación y mantenimiento de un tejado son:

  • Evaluación de la integridad del conjunto de la cubierta y comprobación de la ausencia de lesiones o erosiones.
  • Comprobación de estanqueidad en los elementos de desagüe. Los elementos mencionados en el punto anterior deben transportar el agua sin filtraciones.
  • Comprobación de los remates de elementos como chimeneas y ventanas de tejado. Suelen ser puntos conflictivos por donde puede filtrarse el agua o comenzar un deterioro del resto del tejado.
  • Comprobación de la existencia de humedades en el interior de la edificación en la zona inferior del tejado.
  • Comprobación y recolocación de zonas con elementos drenantes como la grava.
  • Limpieza de la cubierta y los elementos de desagüe. En algunos tejados puede existir la proliferación de vegetación, animales o insectos que aceleran el deterioro de los elementos de la techumbre. Los canalones, sumideros… suelen acumular suciedad que obstruye el paso del agua.

En Ingenieros Asesores somos especialistas en patologías y rehabilitaciones. Además contamos con amplia experiencia en la implantación y desarrollo de plantes de mantenimiento a medida de las necesidades de la construcción. No dude en consultarnos sin compromiso.