Lesiones más comunes en edificación y Obra Civil

Todo edificio o estructura se ve expuesto a la degradación propia del paso del tiempo y la exposición a la intemperie. El hormigón armado, que es un elemento habitual de las construcciones desde hace más de un siglo, es un elemento con unas cualidades de durabilidad y resistencia extraordinarias. Pero no debe perderse de vista que a lo largo de su vida necesita un control y supervisión que detecte las patologías que pueda desarrollar.

Es un hecho que la aparición de grietas y fisuras aceleran enormemente el proceso de destrucción del hormigón debido a que representan la puerta de entrada a agentes externos. Las causas más comunes de la aparición de este tipo de desperfectos son:

  • Cargas dinámicas o estáticas excesivas
  • Movimiento de la estructura por mal asentamiento
  • Dosificación inadecuada del hormigón
  • Recubrimientos insuficientes de las armaduras
  • Inadecuada compactación del hormigón
  • Exposición a agentes meteorológicos
  • Exposición a agentes químicos

Además existen dos patologías de origen químico inherentes al hormigón:

  • La aluminosis o conversión del cemento aluminoso es un proceso que sufre este tipo de cemento bajo determinadas condiciones de temperatura y humedad que ocasiona una pérdida de resistencia, descenso del pH y aumento de la porosidad.
  • La carbonatación es uno de las principales patologías que afectan al hormigón armado. Un descenso del pH provoca la corrosión de las armaduras y ésta a su vez causa desconchones, fracturas y pérdida de cohesión de la estructura.

Otro elemento habitual en la obra civil, también muy usado desde los inicios de la construcción de infraestructuras modernas, son las estructuras metálicas. Pese a sus excelentes prestaciones y durabilidad existen cinco tipos de patologías fundamentales que les afectan: Corrosión, fatiga, abrasión, holguras en uniones e impactos y sobrecargas accidentales.

La herramienta que debemos utilizar a la hora de luchar contra estas patologías y lesiones es la de contar con un programa de inspecciones técnicas periódicas. Este tipo de inspecciones supone la detección temprana de problemas de manera que puedan implementarse tratamientos y soluciones antes de que sea demasiado tarde y la única solución para la estructura sea la demolición.

Una de las lesiones más comunes: Las humedades

La aparición de humedades pasa por ser uno de los problemas más comunes en edificaciones. Quizás por eso resultan menospreciadas ya que en realidad pueden ser una de las peores patologías que puede presentar un inmueble. Son un problema en sí mismas y a lo largo del tiempo terminan provocando lesiones en los elementos constructivos como muros, cimentaciones, cerramientos… e incluso problemas de salubridad.

Excluyendo los casos de humedad de obra y la humedad accidental, pueden diferenciarse tres causas principales para clasificar un problema de humedad:

  • Humedad por capilaridad: En el caso de los muros y tabiques de un edificio cercanos a terreno con mucha humedad o zonas inundadas el agua asciende por capilaridad hasta cierta altura.
  • Humedad por filtración: Sucede cuando existe un problema de impermeabilización en el encuentro de dos elementos de la construcción o por una rotura o desgaste que facilita una vía de entrada al agua del exterior.
  • Humedad por condensación: El agua contenida en el aire (humedad ambiental) se condensa en puntos fríos como puentes térmicos, dando lugar a manchas y desperfectos, habitualmente, en las paredes.

Tanto en los problemas de humedades como en el resto de patologías que pueden sufrir los elementos que componen una edificación o estructura un diagnóstico acertado y una actuación inmediata son fundamentales para conseguir corregir los problemas. En Ingenieros Asesores tenemos amplia experiencia en el campo de las patologías de la construcción. Pregúntenos sin compromiso.

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