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Estudio termográfico: ¿qué es y por qué se realiza?

Estudio termográfico: ¿qué es y por qué se realiza?

Un estudio termográfico es fundamental para el mantenimiento de las instalaciones, ya que esta técnica permite mejorar la eficiencia energética de una instalación, edificio o maquinaria en la que la presencia de calor sea fundamental.

La termografía es una técnica que existe desde hace muchos años pero que aún no se había explotado en este ámbito. Ahora, gracias a la evolución de la tecnología, se puede emplear en los proyectos de obra, así como en la obtención de certificaciones energéticas.

¿Qué es un estudio termográfico?

Un estudio termográfico es un método que permite medir la temperatura de un cuerpo u objeto que está a cierta distancia gracias a la radiación infrarroja. Esta permite transformar la radiación térmica de un cuerpo en una imagen visible para el ojo humano. 

Para realizar este estudio se utiliza una cámara termográfica que se apuntará hacia el cuerpo que se quiere analizar, sin llegar a entrar en contacto con él. De este modo, se obtendrá una imagen en la que se mostrarán las diferentes temperaturas que se encuentran en un área en concreto.

Se trata de una herramienta muy útil empleada en el mantenimiento de las instalaciones de todo tipo, ya que permite localizar defectos de funcionamiento o de construcción y evitar futuros problemas. Un estudio con estas características también incluye diversos informes y certificados complementarios relacionados con el estado de las instalaciones a evaluar. Entre ellos, se incluyen certificados de eficiencia energética o proyectos de obra.

¿Cuándo solicitar un estudio termográfico?

Existen diferentes momentos en los que solicitar un estudio de estas características:

  • Durante la fase de proyecto de una instalación
  • Para la obtención de una certificación energética u otro tipo de certificado sobre un inmueble. 
  • Si hay en curso un peritaje, sea del tipo que sea, puede ser conveniente solicitar un estudio termográfico.
  • Siempre y cuando se necesite saber si una instalación en concreto cuenta con alguna irregularidad térmica, ya sea por un defecto en el aislamiento, por humedades o por una fuga de aire. 
  • Antes de embarcarse en una reforma o rehabilitación más compleja, pudiendo ir a tiro fijo a darle solución a un problema concreto.

¿Con qué objetivo se realizan estos estudios?

Además de los casos expuestos en los que es recomendable solicitar un estudio termográfico, existen diferentes objetivos que se pueden conseguir al contar con uno. Estos son algunos de los más destacables que implican diferentes beneficios:

  1. Reducir los costes

Si el estudio se ha solicitado para averiguar dónde hay una avería o fallo, este permitirá localizarlo rápidamente para subsanarlo. De este modo se va al origen del problema y se evita perder recursos utilizando cualquier otro método más caro.

  1. Optimizar los recursos

Un estudio termográfico también es una buena forma de optimizar los recursos disponibles, ya que permite ir directamente al problema, reduciendo los tiempos posteriores de reparación.

  1. Alargar la vida útil de una instalación

Un horno, una cámara frigorífica o una bomba pueden ser lugares susceptibles de ser analizados por un estudio termográfico. Conociendo si tienen alguna fuga o fallo, este se puede subsanar y así alargar la vida útil del aparato.

estudio termografico

  1. Conseguir un mayor ahorro energético

El despilfarro energético viene muchas veces de la mano de una fuga en una instalación o una grieta en una construcción. Conocer el origen del problema para ponerle solución implica también un mayor aprovechamiento de la energía.

  1. Bajar el precio de la póliza del seguro

Cualquier empresa aseguradora premiará al asegurado (ya sea una vivienda o una empresa) que opte por contar con un estudio termográfico para mejorar el mantenimiento de instalaciones y equipos de consumo. Esto se traducirá en un menor precio en la póliza de seguro contratada.

  1. Evitar peligrosidad al operario

La termografía permite que no haya contacto directo entre la cámara utilizada y el objeto a estudiar. Esto reduce la peligrosidad del operario que se encarga de hacer la medición, en casos en los que intervienen conexiones eléctricas sueltas o corroídas que pueden resultar peligrosas.

  1. Contar con informes muy precisos

Esta técnica ofrece informes muy precisos que pueden ser de gran utilidad a la hora de presentarlos para la obtención de determinados certificados.

Un estudio termográfico cuenta con múltiples ventajas a la hora de aplicarlo a una instalación o maquinaria. Mediante la toma de fotografías con una cámara de infrarrojos se pueden detectar fallos de funcionamiento, fugas o averías de manera poco invasiva y económica. Por lo tanto, esta es una herramienta muy útil tanto para una vivienda como para una empresa.

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