Inspecciones técnicas periódicas de fachadas ventiladas

Desde hace algunos años existe un nuevo sistema constructivo que se utiliza tanto en obra nueva como en rehabilitaciones de edificios. Se trata de la fachada ventilada o trasventilada.

Esta técnica constituye una mejora notable de la envolvente del inmueble permitiendo acabados duraderos y de gran calidad así como una protección muy eficiente contra el frío y el calor posibilitando grandes ahorros en energía destinada a la climatización del inmueble.

Este tipo de revestimiento consta de tres capas: Una hoja interior, una capa aislante y una hoja exterior. La hoja interior está destinada a soportar la capa aislante y la hoja exterior. La capa aislante es una de las partes más importantes del sistema. Lo más interesante es instalar un aislante que proteja tanto de las variaciones térmicas como de las agresiones acústicas a la vez. Actualmente la tendencia es utilizar lanas minerales de vidrio o roca (LMV o LMR). Para la hoja exterior también existen multitud de posibilidades en el mercado que compiten en durabilidad y estética. Incluso existen variantes con capacidad de generación fotovoltaica que servirían de ayuda para reducir el consumo energético del inmueble.

Su funcionamiento consiste en dejar una pequeña cámara de aire entre la capa aislante y la exterior de manera que en los meses de calor se crea una corriente de aire convectiva que refrigera las capas ayudando a desalojar el calor antes de que penetre en el edificio.

No obstante al ser un sistema constructivo relativamente nuevo no existe experiencia sobre el comportamiento que tendrá el conjunto con el paso del tiempo y el efecto de los agentes meteorológicos. Así mismo es posible que no en todas las edificaciones que se hayan diseñado y construido con este revestimiento se hayan elegido las mejores soluciones conforme a la situación geográfica o la ejecución de la obra haya sido correcta.

La necesidad de contar con un programa de inspecciones técnicas

Es posible que a lo largo de su vida útil la fachada ventilada desarrolle ciertas patologías imprevistas que afecten a su durabilidad e integridad con el consiguiente riesgo que ello comporta para las personas.

La supervisión y control de la obra resulta decisivo a la hora de conseguir un resultado de calidad. Sin embargo no es suficiente. Un proyecto integral y de calidad debe contemplar un programa de inspecciones periódicas que detecten cualquier patología en su fase inicial, así como un plan de mantenimiento que asegure una durabilidad aceptable. Los factores susceptibles de revisión en una inspección técnica de una fachada suelen ser:

  • Estado de los materiales: losetas, azulejos, aplacados de piedra…
  • Estado de los cerramientos y los sistemas de retención o sujeción.
  • Estado de la cámara de aire y el revestimiento.
  • Antigüedad de la fachada, casos de humedad, estado de salubridad, desprendimientos, fracturas…

En Ingenieros Asesores somos especialistas en el diagnóstico y tratamiento de patologías de la construcción que de otro modo desembocarían en lesiones graves del edificio, peligro para las personas y un IEE Desfavorable. Consúltenos sin compromiso y encontraremos la opción que mejor se ajuste a sus necesidades.

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