Certificado y control de la eficiencia energética

Con la introducción del IEE (Informe de Evaluación de Edificios) como actualización de la antigua ITE (Inspección Técnica de Edificios) se incorpora un nuevo epígrafe a la hora de evaluar un edificio: El de la eficiencia energética.

En este apartado se realiza un estudio del que resulta la certificación energética de la edificación, calificándolo con una letra de la A a la G, siendo la A la más positiva. Además conviene recordar que disponer de certificado energético de un inmueble ya es obligatorio a la hora de realizar operaciones de compraventa o alquiler.

En algunas ocasiones, motivadas por diversas razones, la autoridad competente puede solicitar que se realice un control externo sobre la certificación energética del edificio. En ese caso se realizará un informe a cargo de un agente independiente en el que se verificará la exactitud de los datos contenidos en el certificado de eficiencia energética del edificio.

Monitorización y control del consumo de energía

De cara a establecer una estrategia de reducción de consumo y gestión eficiente de la energía debe realizarse una auditoría energética integral que ayude a corregir las posibles deficiencias por fases. Tanto para una rehabilitación como para una nueva construcción existen algunos test muy interesantes para evaluar la calidad energética de la edificación, los más comunes son:

  • Análisis Termográfico: Permite calcular y medir temperaturas a distancia, con él es posible detectar patologías en la envolvente térmica como puentes térmicos y pérdidas energéticas.
  • Análisis Termoflujométrico: Mide las temperaturas y flujos de calor a través de cerramientos. Se realiza posteriormente al análisis termográfico ya que deben evitarse las mediciones en las proximidades de las patologías citadas en el punto anterior.
  • Ensayo Blower Door: Evalúa la estanqueidad al aire del edificio mediante la detección de filtraciones. El método consiste en presurizar o despresurizar el inmueble y analizar la hermeticidad.

También deben implementarse sistemas de monitorización y control del gasto energético para poder efectuar un diagnóstico de la eficiencia de la instalación eléctrica y de dispositivos como luminarias, calefacciones, cocinas… de este modo se pueden identificar los factores que influyen directamente en el consumo, lo que ayuda determinantemente a establecer las acciones correctivas pertinentes y encontrar nuevas oportunidades de mejora.

Los componentes básicos de un sistema de monitorización del gasto energético son:

  • Medidores y sensores: Elementos que registran las variables que se desean conocer.
  • Concentrador: Recopila todos los datos de los sensores.
  • Sistema de gestión: Normalmente se trata de un software que ayuda a procesar, clasificar e interpretar toda la información.

La norma internacional ISO 50001

Ya sea para una comunidad de vecinos, un edificio de oficinas, un espacio público o una instalación industrial la monitorización del consumo supone una elemento fundamental dentro de un Sistema de Gestión de Energía que aspire a conseguir una certificación homologada como puede ser la ISO 50001.

La norma ISO 50001 establece los requisitos para certificar la existencia de un sistema de gestión de la energía (SGE) aplicable a todo tipo de empresas y organizaciones ya sean públicas o privadas y en cualquier parte del mundo. Esta normativa establece las bases para hacer las cosas correctamente, energéticamente hablando, a todos los niveles de la organización y se basa en la monitorización para analizar la gestión de la energía y establecer un proceso de mejora continua.

Ingenieros Asesores somos una empresa de amplia experiencia y recorrido en estos campos, lo que nos hace el complemento ideal para asesorarle y ayudarle a conseguir esta certificación que adaptará su organización de cara al presente y al futuro.